Fuente: Istock
La enfermedad del hígado graso, es la enfermedad hepática más común en todo el mundo, y se define como la acumulación excesiva de grasa en las células del hígado. Esta enfermedad se considera reversible, es decir, puede curarse, siempre y cuando la enfermedad no progrese a esteatohepatitis, la cual es una forma más grave de hígado graso, que causa inflamación, y aumenta el riesgo de desarrollar cirrosis (1).
Se ha comprobado, que una dieta poco saludable, alta en grasas saturadas, carnes procesadas y carbohidratos refinados, es un factor importante en la progresión del hígado graso (2).
Mientras que, dietas compuestas en su mayoría por alimentos de origen vegetal, como la dieta mediterránea, en donde hay un alto consumo de frutas y verduras, cereales integrales, legumbres, y grasas saludables como el aceite de oliva, pueden reducir el riesgo de desarrollar hígado graso, así como, evitar las complicaciones de la enfermedad (2).
Por otro lado, algunos nutrientes y compuestos específicos como la fibra, los probióticos, el omega 3, la vitamina E, y los carotenoides, brindan propiedades beneficiosas para la enfermedad del hígado graso:
La fibra es capaz de estimular a la microbiota intestinal (bacterias que habitan en el intestino), promoviendo el buen funcionamiento del intestino, y aumentando la producción de sustancias que pueden reducir la inflamación y prevenir el daño en el hígado, como las vitaminas y ácidos fenólicos, con gran poder antioxidante y antiinflamatorio (1).
Además, la fibra contribuye a reducir los niveles de colesterol y glucosa en sangre, los cuales normalmente, se encuentran elevados en personas con hígado graso (1).
Los probióticos, son microorganismos vivos que pueden mantener el buen estado y el equilibrio de la microbiota intestinal, la cual, se encuentra normalmente alterada y en desequilibrio en las personas con hígado graso. Además, según estudios científicos, los probióticos contribuyen a prevenir el desarrollo de fibrosis, una complicación del hígado graso, así como, reducir los depósitos de grasa en el hígado, y brindar efectos antiinflamatorios (3).
El Omega 3 es uno de los nutrientes con mayor evidencia científica, por sus beneficios en la enfermedad del hígado graso. Primero, porque promueve la oxidación de ácidos grasos en el cuerpo, es decir, promueve la reducción de grasa y peso corporal, lo cual es una pauta clave en el tratamiento del hígado graso (4).
Segundo, porque reduce la lipogénesis de novo, la cual es una vía metabólica, en la que el exceso de carbohidratos provenientes de la dieta, es convertida en grasa, y esta puede adherirse al hígado, causando o progresando el hígado graso . Y tercero, el omega 3 es un potente antiinflamatorio, capaz de reducir las complicaciones de la enfermedad (4).
La vitamina E es un potente antioxidante, capaz de disminuir la acumulación de grasa en el hígado, y reducir la inflamación hepática por sus propiedades antiinflamatorias. Estos beneficios a su vez, contribuyen a la prevención de desarrollar fibrosis hepática, una de las complicaciones del hígado graso (5).
Los carotenoides son las sustancias que brindan el color característico (como el amarillo, anaranjado y rojo) de muchos alimentos, como las frutas y vegetales. En estudios científicos, se ha comprobado que los carotenoides como el licopeno y la luteína (que se encuentran en el tomate y en la yema de huevo respectivamente), atenúan la acumulación de grasa en el hígado y promueven la oxidación o disminución de grasa corporal (6).
Además, gracias a sus propiedades antioxidantes, los carotenoides también disminuyen la inflamación, y el riesgo de desarrollar complicaciones de la enfermedad.
Pero, ¿En qué alimentos se encuentran estos compuestos beneficiosos para el hígado graso? A continuación, te presentamos 5 recetas que contienen alimentos que pueden contribuir a la prevención y tratamiento del hígado graso.
Estas recetas están indicadas para 1 porción, pero puedes adecuarlas si las deseas compartir con otras personas. Además, los ingredientes se mencionan en medidas caseras, para que sea mucho más fácil calcular la cantidad del ingrediente.
¡Disfrútalas!
Esta receta contiene:
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Pierina Vidal Del Carpio
Licenciada en Nutrición y Dietética
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